Junta de Gobierno

La honorable Junta de Gobierno del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica. De izquierda a derecha Dra. Grethel Cabezas Leon, Vocal, Dr. Andrés Castillo Saborío, Tesorero, Dr. Gerardo Víquez Muñoz, Vicepresidente, Dr. Marino Ramírez Carranza, Presidente , Dra. Grace Curling Rodríguez, Secretaria, Dr. Karim Rojas Herrera, Fiscal, Dra. Gloria Pacheco Blanco, Vocal.

Estimados:

  • Representantes del Gobierno (Presidencia y Servicio Civil).
  • Representantes del Ministerio de Salud.
  • Representantes de la Caja Costarricense de Seguro Social.
  • Señores Médicos Directores de Hospitales y Clínicas.
  • Compañeros Junta de Gobierno saliente y entrante.
  • Colegas médicos.
  • Señores y señoras visitantes.

 

Primero que todo quiero dar gracias a Dios por permitirme estar aquí esta noche y pararme frente a ustedes como presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica para el periodo 2013-2015.

Gracias a mi mama y mi tata que me acompañan esta noche, ellos me enseñaron a ser un luchador, a defenderme en la vida a pesar de las limitaciones económicas, me enseñaron a no mirar de frente un obstáculo sino un reto, a luchar por mis convicciones y mis sueños, los que me enseñaron que el ser humano vale por sus sentimientos, por sus principios, por sus valores, su honradez y por el amor a Dios y a la vida.

Gracias a mi esposa por estar ahí, por ser mí sostén en los momentos difíciles, por ser mi amiga y mi confidente, por apoyarme y acompañarme siempre.

Gracias a mi hijo, el mayor tesoro que Dios me ha dado, por enseñarme a luchar, un prematuro de 30 semanas con retraso en el crecimiento intrauterino, de 1000 gramos de peso, con tan solo 30 % de expectativa de vida y hoy 13 años después es la luz de mi vida. Gracias Emmanuel por compartir tu tiempo para que tu papá pudiese llevar a cabo sus sueños.

Gracias a todos por acompañarnos esta noche.

 

Y como dijo una vez una cantante muy famosa ya desaparecida, Gracias a la vida que me ha dado tanto.

 

Colegas y Amigos:

 

Hoy me presento aquí, humildemente consciente de la tarea que nos aguarda, agradecido por la confianza que depositaron en mí.

Lo que deseo decir en este momento es tan sencillo, que bien podría dejarlo a la improvisación. Pero, los hombres, por habituados que estemos a las contingencias de los discursos, le tememos a las circunstancias donde estamos seguros de ser víctimas de la emoción.

Es por eso que he decidido echar mano de este discurso, que me permita atravesar esta frontera de la emoción, tal vez sin elegancia, pero al menos con cierta coordinación y equilibrio.

Mientras estamos aquí esta noche, sabemos que hay muchos médicos que se enfrentan a la muerte luchando por salvar vidas en las clínicas y los hospitales de todo el territorio nacional, a ellos gracias por su esfuerzo, por su entrega, por su amor a la profesión, por dignificar con su trabajo a este Colegio Profesional.

A aquellos médicos cuyo respaldo me queda por ganar, puede que no haya obtenido su voto en las elecciones, pero escucharé sus voces. Necesito su ayuda. Y seré su presidente, también.

El camino por delante será largo. La subida será empinada. Puede que no lleguemos en un año ni en dos, pero con trabajo y esfuerzo lucharemos por alcanzar las metas planeadas.

En nombre de todos los colegiados, saludo a mi predecesor, el Dr. Alexis Castillo, por su servicio desinteresado, por su visión: "Por un colegio para todos", por su liderazgo. Porque cuando se quiere siempre todo es posible. Y doy gracias a los compañeros de junta que le acompañaron con igual tenacidad y sacrificio, triunfaron sobre la apatía y el descontento médico que reinaba cuando llegaron.

Aunque delante tenemos retos importantes, también lo son nuestras fuerzas. Los médicos siempre hemos sido un grupo inquieto, siempre en pos de algo, siempre esperanzados por lograr lo mejor para nuestros pacientes, nuestra familia y la comunidad en general.

A nuestra misión debemos sumar hoy la visión y la voluntad de aquellos que nos precedieron, somos los herederos de una gran generación de médicos que han hecho grande esta nación.

Basta solo con recordar un poco de esa historia, cuando un 28 de octubre de 1857 se crea el protomedicato médico, el cual funcionó por 37 años y contó con 10 presidentes. Luego un 3 de abril de 1895, se crea La facultad de Medicina, Cirugía y Farmacia, que funcionó por 45 años con 33 presidentes. Finalmente el 26 de agosto de 1940, se crea El Colegio de Médicos y Cirujanos, presidido en aquella ocasión por el Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia.

La historia nos cuenta que en 1840 llegó al país el primer médico costarricense, el doctor José María Montealegre. Se marcan los inicios de la república con la participación de los médicos, siendo el Dr. Montealegre, el primer médico presidente de la república en el año 1859, seguido por 5 colegas más, los Drs. Jesús Jiménez Zamora, Bruno Carranza Ramírez, Carlos Durán Cartín, Rafael Angel Calderón Guardia y Abel Pacheco de la Espirella. Además seis ilustres médicos han ocupado la vicepresidencia de la república y 9 han sido declarados Beneméritos de la Patria.

A estos médicos y muchos otros más debemos lo que es hoy la seguridad social y los altos estándares de salud con los que cuenta el país.

Hace 73 años que nació este colegio, el cual ha sido presidio por 50 médicos, de los cuales quiero destacar al Dr. Carlos Luis Valverde Vega, quien lo presidió en 1943, benemérito de la patria, cuyo nombre lleva mi hospital, el Hospital de San Ramón, el hospital sin Paredes, que marcó un hito histórico para la salud de este país. Y que sentó las bases de la medicina preventiva y lo que hoy son los EBAIS.

Hoy me corresponde ser el presidente número 51, de este colegio, por lo que siendo parte de esta historia, debo recordar a todo el gremio médico nacional que estamos obligados a replantear y a defender la seguridad social por encima de intereses políticos o personales, por encima del miedo, del conflicto o la discordia.

Hoy debemos proclamar y decirle al pueblo de Costa Rica que el médico es su amigo, que siempre lo hemos sido, que somos parte de su familia, que juntos podemos lograr metas, que con esfuerzo podemos heredar a las nuevas generaciones una nación ejemplar, una seguridad social virtuosa, una medicina de vanguardia

Debemos recordar a los ciudadanos que es responsabilidad de todos defender la CCSS, creada por un médico en 1941 y que es hoy la estructura base de la estabilidad social del país gracias a los médicos.

Nosotros, los profesionales médicos debemos estar definidos por un carácter vocacional, por la defensa del bien común, dejando el egoísmo o los intereses económicos de lado.

Debemos recuperar la confianza del pueblo, sin esperar reconocimiento por ello, pues de nosotros se espera la sanación, en especial ese momento mágico donde un doliente pone en manos de un médico sus miedos, su ansiedad, su dolor y su vida … Pero además le confía su intimidad, sus debilidades, sus éxitos y fracasos. Si aprendemos a ser parte de su hogar y no nos creemos dioses, posiblemente recobremos el protagonismo que hemos perdido en las últimas décadas.

Debemos hacer lo que ninguna generación ha tenido que hacer antes. Enfrentarnos al cambio de los nuevos modelos políticos, de la apertura de los mercados de seguros, de la privatización de la medicina y el detrimento de la seguridad social. Es nuestra obligación invertir más en docencia gratuita, en talleres, seminarios, congresos, prepararnos junto a los avances tecnológicos y a las nuevas enfermedades emergentes para no rezagarnos.

Yo les pido a ustedes que comprendan que soy tan sólo un hombre, con todas las flaquezas y debilida­des que tiene un hombre, pero convencido de que con trabajo, honradez, esfuerzo, dedicación y entrega, y con el apoyo de mis compañeros de Junta de Gobierno y de todos ustedes, se puede cumplir con las metas ofrecidas de docencia gratuita, acreditación profesional, descentralización del colegio, beneficios sociales para los agremiados y la mejora contínua del profesional en medicina y los futuros colegiados.

Como nueva Junta Directiva, tenemos grandes sueños, al igual que muchos de los colegas aquí presentes, y nuestro compromiso es trabajar para que esos sueños de UNIDAD Y DIGNIDAD, se hagan realidad, ya que solo teniendo un Colegio de Médicos que logre unir a TODOS los médicos, podremos contribuir al bienestar de nuestro gremio y a la salud de la población.

Un fuerte compromiso será renovar la imagen de nuestro Colegio de Médicos, para proyectar un Colegio con independencia crítica, libre de injerencia político-partidaria, con alta capacidad científica y proyección comunitaria para cambiar la percepción negativa que algunas personas tienen de nuestro gremio.

Indiscutiblemente somos una de las profesiones que más se preocupa por mantenerse al día con los conocimientos más avanzados, a fin de ofrecer a nuestros pacientes técnicas novedosas para resolver sus problemas de salud, logrando con ello mejorar sus expectativas y su calidad de vida. Esto se logra gracias a los cuidados, a las intensas horas de estudio, a las investigaciones clínicas y sobre todo, a las dedicación y amor que cada médico brinda a sus pacientes, a pesar de las graves deficiencias que tenemos en nuestro sistemas de salud.
            La fuerza que nos impulsa a lograr todo esto es la pasión que como médicos sentimos hacia nuestra profesión; sin embargo algunos sectores de la sociedad no dimensionan la importancia de nuestra labor médica, intentan minimizar nuestros esfuerzos.

Ya sé que hay quienes ponen en duda la dimensión de mis palabras, quienes sugieren que nuestro colegio no puede soportar demasiados grandes planes. Tienen mala memoria. Porque se han olvidado de lo que ya ha hecho este gremio; de lo que podemos lograr cuando la inteligencia, la imaginación y el esfuerzo, se unen para alcanzar un propósito común.

Nuestros retos pueden ser nuevos. Los instrumentos con los que los afrontamos pueden ser nuevos. Pero los valores de los que depende nuestro éxito, el esfuerzo y la honradez, el valor y el juego limpio, la tolerancia y la curiosidad, la lealtad y el patriotismo- son algo viejos. Son cosas reales. Han sido el callado motor de nuestro progreso a lo largo de la historia.

Por eso, lo que se necesita es volver a estas verdades. Lo que se nos exige ahora es una nueva era de responsabilidad, un reconocimiento, por parte de cada médico, de que tenemos obligaciones con nosotros mismos, nuestro país y el mundo; unas obligaciones que no aceptamos a regañadientes sino que asumimos con nuestro juramento, con la firme convicción de que no existe nada tan satisfactorio para el espíritu, que defina tan bien nuestro carácter, como la entrega total a nuestra profesión.

Pidamos al todopoderoso, que nuestra gestión sea para beneficio de todo el gremio médico, la comunidad y la seguridad social.

 

Que Dios nos bendiga, y que Dios bendiga al Gremio Medico Nacional.

 

MUCHAS GRACIAS.


Dr. Marino Ramírez Carranza, Presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica.

 

 

Acta de elección de autoridades de CONFEMEL